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La Dinastía Wei

Dinastía Wei

Mucho hemos hablado en los últimos post de la Dinastía Wei o del Reino de Wei.

En realidad fueron 3 reinos, Wei del norte desde el año 386 hasta el 533, Wei del este desde 534 al 549 y Wei del oeste desde el año 535 hasta el 557.

El fundador de la Dinastía fue Cao Cao, quien reunificó China y se convirtió en la fuerza dominante del momento.

Avances

Gracias a ello, en el país la economía tuvo un resurgimiento y se desarrolló a pasos agigantados, sobre todo gracias a las migraciones de diversas etnias de las montañas y del sur y el centro de China. Aumentó la mano de obra, y también la ventaja de introducir grandes avances en el país. Como curiosidad, durante esa época, el matemático Zu Chongzhi logró determinar, exactamente, el valor de π. El arte tuvo grandes ejemplos como las Cuevas de Mogao y las Grutas de Yungang, de las que ya hablamos en nuestro anterior post.

Tanto la cultura como la religión también se vieron afectadas de manera positiva sobre todo en lo que al Budismo se refiere.

Durante la mayor parte del tiempo, el Budismo fue la religión del país y se benefició demasiado, alcanzando a poseer grandes riquezas y territorios, lo que casi provoca el hundimiento de la economía que tanto les había costado. Con el fin de la Dinastía Wei también se acabaron esos beneficios.

Final

Bajo la dinastía de los Wei del oeste se desarrolló la milicia ya que existía falta de soldados y debían cubrir sus fronteras y batallar contra sus enemigos.

Desgraciadamente, como en todas las dinastías, la envidia, el deseo de poder, la traición y las malas influencias, hizo que durante todo la época de la Dinastía Wei, las guerras, conspiraciones y asesinatos hicieran mella en su estructura provocando que desapareciera.

Las Cuevas de Mogao

Hoy os hablamos de otro de los puntos clave dentro de lo que es la Ruta de la Seda, las Cuevas de Mogao. Junto con las Grutas de Yungang, uno de los lugares budistas más importantes de China.

Declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 1987, las Cuevas de Mogao también reciben el nombre Cuevas de Dunhuang o de las Mil Cuevas Budistas.

Historia

Se empezaron a construir sobre el año 366 d. C gracias a la visión de un monje budista, Lo-tsun que fue capaz de convencer a un peregrino de que construyera el primer templo.

Al estar dentro de la Ruta de la Seda, los peregrinos, monjes y comerciantes de todas las etnias que pasaban por la zona, se adentraban para dejar huella de su paso. Así comenzaron a construirse más y más templos. La época más extensa tuvo lugar bajo la Dinastía Wei del norte y finalizó en el siglo XIV bajo la Dinastía Yuan.

Localización

Se encuentran a unos kilómetros de la ciudad de Dunhuang y, en total, la componen 735 cuevas, de las cuales, 492 son las más famosas por sus estatuas y frescos. Ocupan más de 45.000 kilómetros cuadrados y están adornadas con 2.415 estaturas elaboradas en arcilla.

Abandonadas a su suerte durante siglos, las Cuevas de Mogao fueron redescubierta, en 1907, por el moje taoísta Wang Yuanlu y Aurel Stein.

Interior

Lo que encontraron los dejó sin palabras.

Aparte de los murales, que explicaban como si fueran un libro abierto, la historia de China en su día a día, los frescos y las estatuas, estaban ante una gran biblioteca de sabiduría casi perdida durante siglos. Hay que recordar que al estar en la Ruta de la Seda, muchos eran los visitantes que tuvieron y que dejaron, a su paso, testimonio escrito de todo tipo de temas. Así se ha podido hacer un compendio de sabiduría que de otra forma hubiera resultado imposible.

Se puede decir que las Cuevas de Mogao acogen un verdadero tesoro de obras de arte de etnias y lugares muy diferentes entre sí pero con un propósito en común, dejar su huella en la historia.

Expolio

Desgraciadamente, a principios del siglo XX, la zona fue invadida por especialistas y curiosas de otras nacionales que realizaron un expolio de la zona quedando las dos terceras partes de los tesoros repartidos en países como EE.UU, Alemania, Gran Bretaña, Rusia, Francia, Dinamarca, Suecia, Corea del Sur, India o Finlandia.

Aun así estamos ante un verdadero museo de historia y arte que, desde luego, dejará la boca abierta a cualquiera de los turistas que se acerquen a conocerlas.

Las Grutas de Yungang

Las Grutas de Yungang

Se encuentran en Datong, en la provincia de Shanxi al norte de China y en el año 2001 fueron declaradas como Patrimonio Cultural de la UNESCO.

Fueron una de las colosales obras del budismo que se implantó en esa zona de China durante el reinado de la Dinastía Wei del norte. Al ser capital del imperio del norte, Datong se benefició del deseo de construir que tenía la nueva dinastía y las grutas de Yungang se convirtieron en su reto personal.

Historia

Se comenzaron a construir hacia el año 460 aunque se dejaron un poco de lado, primero por el cambio de capital y segundo por diversas revueltas que hubo en la zona. Se terminaron sobre el año 525.

Tuvieron 3 períodos de construcción. Un primer período en el que se construyeron las Cinco Grutas Tanyao con estilo sencillo y estatuas talladas a semejanza de los emperadores; el segundo período se caracterizó por la precisión y trabajo espléndido que realizaron los artesanos en su tallaje y el último período está marcado por el cambio total, ya que las estatuas son pequeñas y los personajes representados tienen talla delgada.

Las Grutas de Yungang cuentan con más de 51.000 estatuas y están, por así decirlo, divididas en 3 secciones cada una con un estilo dominante de la dinastía que reinara en el momento. En total la componen 53 grutas y 252 hornacinas. Fueron construidas y talladas por más de 40.000 artesanos, siendo el director de obra los primeros años, el monje Tanyao quien quería llevar a cabo los deseos de su maestro “Construyendo un templo entre el cielo y la tierra para evitar las luchas religiosas.

Restauración

En el año 1974 se tomó la decisión de proceder a restaurar las Grutas de Yungang para intentar que perduraran más tiempo en la historia. Durante 3 años se solucionaron problemas de humedad y se restauraron estatuas dañadas.

A día de hoy, cualquier visitante que se adentre en la magnitud de las Grutas de Yungang se sentirá embriagado por la majestuosidad de las mismas y por la sensación de paz que las inunda. Parece que el sentimiento budista se encuentra arraigado en sus piedras.

Desde luego, una visita muy recomendable a uno de los lugares construidos por el hombre más imponente de la historia.