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Bodas tradicionales chinas

Las bodas siempre han sido y serán un ceremonial en el que se conjugan diversos rituales venidos de tiempos antiguos en los que las supersticiones están a la orden del día. En China, la tradición y el respeto por la familia hacen las bodas tradicionales chinas muy especiales y curiosas por el ceremonial que las acompaña y el simbolismo y significado que tiene para ellos.

Símbolos

Contrariamente a nosotros, en vez de utilizar el blanco como símbolo de pureza, en China se usa el color rojo ya que representa a la vida que corre por nuestras venas y que es generador de vida, lo que para los chinos es un buen augurio. Además de simbolizar felicidad, alegría y amor. De hecho, el rojo se utilizar tanto el vestido de los novios como en las invitaciones y la decoración.

Como en todas las comunidades, en China el matrimonio tiene el objetivo de formar una familia y tener hijos, lo que para ellos también significa una manera de obtener riquezas. Es por ello, que el dinero que reciben los novios en la ceremonia de la boda tradicional china va en un sobre de color rojo.

El arroz sí que no puede faltar en una boda tradicional china, y es que es la representación de la fecundidad, al igual que las imágenes de dragones y serpientes también deben estar presentes ya que simbolizan la fertilidad y el vigor sexual del novio.

Procedimiento

Antiguamente, los matrimonios eran concertados por los padres de ambos atendiendo a necesidades económicas y a mejorar el estatus social fortaleciendo los vínculos familiares. Hoy en día eso ha cambiado aunque los ritos tradicionales siguen estando en vigor, ya más por razones estéticas y de respeto a los antepasados por que los motivos antes citados.

La propuesta siempre la hacen el novio y su familia y se valen de una casamentera para realizar las gestiones de la misma y comprobar que, según la astrología china, las fechas de nacimiento de los cónyuges son compatibles. Es ella también quien entrega las cartas y los regalos del novio a su futura familia política.

El primer paso antes de una boda tradicional china viene dado por el envío de 3 cartas. La primera de ellas la envía en novio a la familia de la novia solicitando la mano de su hija formalmente. Si se acepta, el novio luego le envía los presentes que su familia le desea otorgar. Por último, el día de la boda, se recibe otra carta en casa de la novia aceptándola finalmente.

Una vez que todo está en marcha, se selecciona el día de la boda tradicional china, que debe ser par y basado en el calendario lunar y se concierta una reunión con las dos familias para evaluar a los futuros novios (su educación, su aspecto físico, su carácter, etc). Si todo está bien, se procede a la negociación de los presentes que se entregarán a la familia de la novia como intercambio y se planeará la ceremonia.

A partir de ahí, comienza la etapa de preparación que puede durar entre 1 y 2 años durante los cuales se intercambiarán regalos y presentes entre las familias demostrando así la posición económica de las familias.

Preparación

Unos días antes de que se celebre la ceremonia nupcial, se les prepara a los novios la cama en la que sellarán su enlace. Esta preparación la debe de realizar una pareja casada, estable y que, a poder ser, tenga hijos, quienes saltarán sobre ella como augurio de fertilidad. Además se aromatizará y se le colocarán diversos frutos como símbolo de fortuna y prosperidad.

El mismo día de la boda, la novia será arreglada por su cuñada mayor o, en su defecto, por una buena que tenga buena suerte. Mientras se procede al peinado y al arreglo de la novia, dicha mujer dirá unas palabras de buena suerte. Después le colocan a la novia un velo rojo que le cubra el rostro y la llevan antes sus padres para proceder a la despedida.

Luego es trasladada en procesión montada en un palanquín y acompañada por la madrina en un cortejo de amigos y familiares que irán tocando y cantando hasta la casa del novio donde él la recibirá arrojándole arroz y quitándole el velo que la cubre.

Ceremonia de la boda tradicional china

Una vez en casa de la familia del novio, los contrayentes se dirigen al altar donde se procederá a la ceremonia en sí. Allí se realizan 3 reverencias: la primera de ellas es la llamada “postración ante el cielo y la tierra” y los novios se inclinan ante el altar de sus ancestros; la segunda se denomina “postración a los padres” y en ella los novios se inclinan ante sus padre como símbolo de respeto y le efectúan la ceremonia del té en la que cada uno de los novios le sirve té a sus suegros y la novia recibe un sobre rojo con dinero; por último, los novios realizan la postración “entre sí”, lo que sella la alianza.

Terminado el ceremonial, los recién casados convidan a un banquete a los invitados en los que se sirve gran cantidad de alimentos, cuantos más mejor ya que simbolizan prosperidad y acaba con fuegos artificiales, bailes y discursos hasta bien entrada la noche.

Como podemos ver, hay algunos puntos que difieren con las ceremonias matrimoniales de occidente pero la esencia de las mismas es igual en todas las partes del mundo.

La Familia Tradicional China

La Familia

La cultura y tradición china son de las más antiguas de la historia y han perdurado hasta nuestros días solamente por una razón, sin la cual, esta civilización no hubiera conseguido llegar a donde está. Se trata de la familia o Jia como ellos la llaman.

A Confucio es a quien se le atribuyen los valores sobre los que la familia se tenía que asentar para forjar a los ciudadanos chinos. Estos valores tenían como máxima, la estabilidad, ya que de eso dependía el Estado.

Según Confucio, las familias debían de ser numerosas, conviviendo en la misma casa más de una generación, para así perpetuar las tradiciones, patriarcal, con un gran respeto a la autoridad paterna, basada en el respeto, y un sistema organizado de jerarquía.

Los jóvenes siempre debían acatar las normas de sus padres con la solemnidad que les habían inculcado. Se casaban con quien sus padres eligieran, normalmente como parte de un contrato con la otra familia, sin conocerse ni haberse visto nunca y, en el caso de las mujeres, abandonaban la que había sido su familia hasta ese momento para pasar a formar parte de la de su esposo.

El divorcio estaba bien visto para los hombres en el caso de que no estuviera conforme con las expectativas anteriores al matrimonio. El hombre podía tener varias mujeres y concubinas pero la mujer debía permanecer fiel y casta aunque se hubiera convertido en viuda.

Los hijos varones eran muy bien recibidos en el seno familiar y les otorgaban a las madres un gran reconocimiento dentro de la familia. Sin embargo, las niñas eran consideradas una lacra familiar y en ocasiones eran abandonadas o vendidas.

La Educación

La importancia de la educación dentro de la familia se consideraba la base social de toda China. El padre era el encargado de enseñar a su hijo a hablar, leer, conocer las tradiciones, los cultos, el respeto hacia los ancianos, etc. Las niñas, sin embargo, no recibían una educación formal pero lo que sí que se les enseñaba era a agradar a su futura familia y hacer un buen desempeño de la vida doméstica.

Cuando el comunismo llegó a China, las cosas cambiaron bastante con respecto a la familia tradicional de la que hemos hablado.

Las Mujeres

Las mujeres comenzaron a tener derechos como el de elegir marido, el divorcio, votar, la educación igualitaria…Con ello, Mao Tse Tung quería romper con el imperialismo arraigado de la sociedad, atacando lo más tradicional que tenían.

Poco duró la dicha. Cuando se dieron cuenta de que realmente las libertades familiares que habían dado a sus ciudadanos les estaban empezando a perjudicar, tomaron bajo la tutela del Estado la familia (matrimonios, hijos, tierras,…). Se instauró la política del hijo único, se le concedieron ciertos derechos sociales de la mujer, se legalizó el aborto como método para controlar la natalidad, etc.

Por decirlo de alguna manera, la familia tradicional ha pasado a estar en un segundo plano pero conservando los principios fundamentales de respeto hacia los mayores y de unidad familiar.