Los Eunucos en China

Uno de los personajes más interesantes, conocidos y con más poder en China fueron los eunucos, esa figura masculina que consiguió más poder, a lo largo de la historia, que los propios emperadores.

Empleados en la Corte Imperial, al principio, los eunucos eran delincuentes o criminales cuya pena era la castración. Pero debido a la expansión del Estado chino, surgió la necesidad de que hubiera más eunucos que cubrieran los puestos burocráticos y es entonces cuando estos adquieren la importancia y el poder de los que son tan famosos.

Muchos de los eunucos que se presentaban a cubrir puestos en la Corte se habían automutilado o eran hijos de familias necesitadas a los que les habían castrado para que tuvieran un futuro mejor.

Era una de las penas más crueles y duras a las que se podía someter a un hombre y el hecho de que se hiciera voluntariamente nos puede ayudar a hacer una idea de cuán importante era para estos ganarse la confianza del emperador y entrar así a su servicio.

Una vez dentro del círculo del emperador, el eunuco tenía una gran influencia sobre las decisiones que tomaba llegando, en alguna ocasión, a cambiar el rumbo de las dinastías.

Pero no sólo se les castraba físicamente. Las consecuencias psicológicas también eran muy importantes ya que les hacía tener un gran complejo de inferioridad, ser más sensibles, temibles y hasta crueles. Curiosamente, eran unos pervertidos sexuales a pesar de la ablación y hay muchas historias que lo atestiguan.

La castración en sí no tenía mucha complejidad pero era muy peligrosa por las numerosas infecciones y las técnicas rudimentarias que se utilizaban para llevarla a cabo.

Normalmente se le daba al paciente alguna bebida que le hiciera estar medio consciente de su situación, se le ataba de manos y pies y se le cubrían los ojos para que no pudiera ver qué se le iba a realizar. Después el cirujano realizaba un corte rápido y preciso de los genitales dejando sólo el conducto urinario para permitir al futuro eunuco orinar. Se desinfectaba la zona y se esperaba a que pasadas unas 48 ó 72 horas el nuevo eunuco pudiera orinar, lo cual significaba que la operación había sido un éxito.

El miembro seccionado era guardado con numerosos ceremoniales para ser ofrecido a los antepasados y ser enterado con él para recuperar su integridad y poder ir al cielo.

Eran muy fáciles de reconocer entre la multitud ya que su voz estaba llena de falsetes, caminaban encorvados y con pasitos cortos y su olor era muy característico ya que olían a orina debido a su incontinencia urinaria. Esto último les traía más de un problema continuo ya que el emperador los solía castigar con varios azotes por su falta de decoro.

El último eunuco del que se ha tenido constancia falleció en el año 1996 en la ciudad de Beijing. Su caso además fue de lo más lastimero ya que su padre lo castró para conseguirle un futuro mejor en la corte imperial de Puyi. Poco tiempo después llegó la República y al no encontrar su lugar se trasladó a un templo budista hasta su muerte.

Los Ocho Inmortales de la mitología china

Dentro de la Mitología China, los Ocho Inmortales son un grupo de deidades de la época de las dinastías Tang y Song que eran adorados por el taoísmo. Aunque no tienen nada en común se les ha solido representar siempre juntos como símbolo de virtud y piedad.

Los Ocho viven en las montañas de Kun Lun con los dioses, divirtiéndose en los jardines del Emperador de Jade y comiendo melocotones del melocotonero mágico de la inmortalidad.

Su inmortalidad no es eterna sino divina.

Aquí resumimos un poco de cada uno de ellos.

Lü Dongbin

Nació en Jingzhao en el siglo VIII en la época de los Tang.

Fue el fundador de la Religión del elixir dorado y el autor de El secreto de la Flor de Oro.

Según la mitología china, Lü Dongbin fue el protagonista de la historia “El sueño del mijo amarillo”:

En el momento de su nacimiento, la habitación en la que se encontraba se inundó de una fragancia desconocida. Años después, en vísperas de presentarse al examen imperial, se quedó dormido mientras estaba cocinando mijo amarillo. Soñó que aprobaba el examen y conseguía un prestigioso puesto llegando a viceministro, que se casaba y tenía un hijo y una hija, y que llegaba a ser primer ministro del país. Pero la envidia le hizo perderlo todo. Le acusaron de delitos que no había cometido, perdiendo por ello su trabajo, sus hijos son asesinados, su mujer le engaña y él enferma. Agonizante despierta en medio de la calle dándose cuenta que todo ha ocurrido realmente mientras se cocinaba el mijo. El sueño había durado 18 años.

A raíz de ello se convirtió al taoísmo, superó diez tentaciones que le permitieron conseguir una espada que le permitió combatir contra dragones y monstruos.

Es adorado por los enfermos y honrado como erudito.

Lan Caihe

Quizás el menos conocido de todos, no se sabe a ciencia cierta si es hermafrodita ya que se le representa como a un joven más bien afeminado.

Era un músico callejero que iba siempre vestido con harapos y una única sandalia y que tenía comportamiento de loco.

Se convirtió en inmortal cuando fue conducido borracho desde una taberna hasta Penglai, la isla de los inmortales dejando atrás las pocas pertenencias que poseía.

Es el santo patrón de la horticultura y los floristas. Se le representa como una artista y bailarín callejero que regala a la gente pobre el dinero que gana.

Zhang Guo Lao

Se le solía representar montado del revés en un burro. Los matrimonios lo adoran por ser una garantía de fertilidad.

Si quieres saber más de él hemos dedicado un post a su figura y leyenda: http://subastadeantiguedades.es/zhang-guo-lao/

He Xiangu

Es la única mujer que pertenece a los Ocho Inmortales.

Nació en el seno de una familia rica y cuando entró en la pubertad sobre los 14 años, una divinidad se le apareció en sueños y le dijo que tenía que comer polvo de mica para volverse etérea e inmortal. A partir de entonces, todos los días, le traía a su madre frutas que recogía en la montaña mientras revoloteaba como una criatura con alas. La emperatriz Wu quiso conocer su magia pero antes de poder acceder a ella, He Xiangu se transformó en inmortal.

Se la simboliza con la flor de loto que es la que mejora tanto la salud mental como la física.

Li Tieguai

El más anciano de los Ocho Inmortales.

Nació durante la dinastía Zhou y desde niño se interesó por los estudios de la alquimia.

Toda su vida la vivió como un ermitaño bajo la instrucción de Laozi, fundador del taoísmo, y Wangmu, la Reina Madre del oeste que bajaban del cielo para contarle los secretos de la inmortalidad.

Tras años de ascetismo, fue convocado al monte Hua, una de las montañas sagradas de China por Laozi. Para ir tuvo que dejar su cuerpo al cuidado de una de sus pupilas durante siete días, si el último día no regresaba, ellas tenían orden de quemar su cuerpo.

Al sexto día, la madre de la pupila enfermó de muerte y ésta tuvo que ir a visitarla. Como el cuerpo de su maestro suponía una carga para ella decidió incinerarlo. Según otra versión, la pupila simplemente, al ver el cuerpo sin signos de vida, lo consideró muerto y decidió quemarlo.

Cuando Li regresó, se encontró con su cuerpo incinerado tuvo que buscar otro, el de un mendigo que había muerto de hambre. Cuando se transformó le devolvió la vida a la madre de su pupila.

Han Xiangzi

Se le conoce como el Sabio Puro y es el patrón de la música. Era sobrino del estadista Han Yu en la época de la dinastía Tang.

Comenzó sus enseñanzas en el taoísmo con el inmortal Lü Dongbin y se convirtió en inmortal cuando este le pidió que subiera a un melocotonero para recoger unos frutos. Cuando fue a bajar se cayó liberándose de su cuerpo y convirtiéndose en inmortal.

Se le suele representar con una flauta y junto al melocotonero del que cayó.

Zhongli Quan

El segundo más anciano de los inmortales fue militar en su vida terrenal en la época de la dinastía Han. Llamado por los taoístas el primer maestro del Yang verdadero, Zhongli posee un abanico que hace revivir a los muertos.

Enviado por el emperador a luchar contra los tibetanos, se convirtió en fugitivo pasando a convertirse en un vagabundo que sólo se interesaba por los misterios de la inmortalidad.

Se retiró durante muchos años a las montañas a meditar y parece ser que allí fue donde encontró la panacea. Su tumba, abierta años después de su fallecimiento, se encontró vacía.

Cao Guojiu

Tío de uno de los emperadores de la dinastía Song y último miembro de los Ocho Inmortales.

A la muerte de su hermano pequeño se recluyó en una cueva para meditar y estudiar en profundidad el taoísmo. Allí le fueron a visitar dos de los inmortales que, tras varias preguntas, llegaron a la conclusión de que había llegado a un conocimiento profundo y compartieron con él los secretos de la inmortalidad.

Se le representa con barba, una tablilla de jade y un sonajero. Es el patrón del teatro.

El Monte Tai

El Monte Tai es una de las cinco montañas sagradas de China. Es llamada la “primera bajo el cielo” y una de las que tiene los paisajes más bellos.

Centro importante del taoísmo y el budismo, antiguamente se le rendía culto porque se creía que si no se mantenía estable los mares que rodean China serían una seria amenaza.

Cerca nació Confucio sobre el 550 a. C., quien lo recorrió en varias ocasiones al igual que varios emperadores quienes fueron levantando santuarios, esculturas, palacios e inscripciones a su paso. Gracias a ello y a su innegable valor ecológico, fue declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en el año 1987 junto con las más de 25.000 hectáreas que la rodean.

El pico de la montaña se llama Emperador de Jade y tiene 1.545 metros de altitud. Dicen que el sol comienza su recorrido del día a día en este monte, por lo que es muy habitual ver a devotos al amanecer ya que es su máxima aspiración en la vida.

La ascensión al pico se puede hacer de dos maneras.

La primera de ellas es la más cómoda ya que se recorre el primer tramo hasta la Puerta del Medio Camino al Cielo en autobús y después hasta la cima en teleférico, aunque se está estudiando la posibilidad de quitarlo.

La segunda manera de ascender hacia el pico y la más tradicional, es a pie. En concreto son más de 6.000 escalones de piedra que se tardan en recorrer más de 5 horas en total.

Si optamos por esta opción podremos ver a nuestro paso los templos que nos acompañarán a lo largo de todo el recorrido. Están los Templos Puzhao, Guandi, el Palacio de la Puerta Roja, el Templo Doumu, la Puerta Celeste del Medio, el Arco de la Inmortalidad, la Puerta sur del Cielo, Templo de la Princesa de las Nubes Azules y el Templo del emperador Augusto de Jade, que es el que más arriba está (1.524 metros).

Desgraciadamente, la mano del ser humano siempre tiene que dejar su huella y aprovecharse de estos lugares. Hasta hace unos años, a lo largo del recorrido empezaron a proliferar las tiendas de souvenirs, los restaurantes y hasta un cine que, según el proverbio chino “Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan”, empañaban la belleza del lugar.

Gracias a la Unesco todas estas construcciones fueron demolidas.

“Aunque la muerte llega a todos, puede tener más peso que la montaña Taishan o menos que una pluma.” (Sima Chien, escritor chino).

Arquitectura tradicional china

La Arquitectura tradicional china es una de las más bellas del mundo ya que aúna las características de cada una de las etnias que la han poblado a lo largo de los siglos, aunque manteniendo sus propios y únicos rasgos.

Características

Es totalmente reconocible por cualquier persona del mundo ya que tiene unas características muy propias: hace hincapié en el ancho de los edificios para darle un impacto visual al observador, sus edificaciones tienen simetría bilateral, sus jardines son totalmente asimétricos y suelen construir edificios que rodean la propiedad dejando espacios cerrados de 2 tipos: patio descubierto y pozo de cielo, un patio cercado que ofrece una pequeña vista del cielo a través de una abertura en el piso superior.

La importancia de cada uno de los edificios de los complejos tenía una jerarquía dependiendo de su uso e importancia. Por ejemplo, aquellos edificios que disponían de puerta frente a la propiedad se consideraban más importantes que los que las tenían a los lados. Los que daban al sur y tenían más luz eran reservados a los ancianos, los del este a los más jóvenes y los del norte a los sirvientes.

Feng Shui

Todos y cada uno de ellos se basaban en el Feng Shui y el Taoísmo que organizaban y disponían los elementos de una manera determinada para que tuviera la mayor armonía posible. Algunas de sus características eran la de colocar paredes móviles frente a la puerta de entrada para espantar el mal, repartir talismanes para potenciar la buen suerte, construir los pozos y fuentes dentro de las estructuras, orientar la casa con su parte posterior hacia terreno elevado y con agua enfrente, etc.

Los materiales más utilizados eran la madera y el ladrillo aunque en los techos se usaban también decoraciones realizadas con azulejos, baldosas de porcelana, juguetes, etc.

Edificaciones imperiales

Las construcciones que más se han estudiado y que más importancia arquitectónica tienen son las edificaciones imperiales y todo lo que les rodea. Tal y como como le dijo su Primer Ministro al primer emperador de la dinastía Han, Gao Zu: “Puesto que el Hijo del Cielo (emperador) toma por hogar los cuatro mares (en sentido de país), la suntuosidad es necesario que se resalte su autoridad”. De ahí, la fastuosidad y magnificencia de sus palacios.

Normalmente son edificios independientes sin tamaños considerables y que estaban dedicados, cada uno de ellos, a servir para una necesidad de los gobernantes, ya sea de carácter administrativo, familiar, recreativo o ceremonial. Todos ellos formaban un conjunto establecido con un orden determinado en el que las construcciones principales solían estar en el eje central, las auxiliares en los lados, en la parte posterior de la construcción están los jardines y la residencia privada del gobernante y en la parte delantera, la administración.

Los techos de los edificios eran de azulejos de color amarillo (color imperial), las columnas de madera de los interiores son de color rojo al igual que las paredes, las construcciones imperiales estaban decoradas con los dragones chinos, símbolo del emperador, etc.

La arquitectura tradicional china siempre ha tenido respeto a la Naturaleza por lo que todas sus construcciones han sabido respetar el equilibrio y la simetría con ella.

Pero lo mejor para descubrirla es visitarla. Así que os animamos a que os acerquéis a la lejana China.

Bodhidharma o Da Mo

Bodhidharma o Da Mo

Bodhidharma o Da Mo, como suele ser también conocido, era un monje de origen indio que decidió dedicar su vida a la meditación y a la enseñanza del budismo zen o chán en China, en concreto en el templo de Shaolín.

Biografía

Era un príncipe hindú, cuyo maestro fue el monje budista Prajnatara, quien parece ser que le encargó la tarea de propagar las enseñanzas budistas en China, cosa que emprendió a la muerte de este y tras haber pasado tres períodos de meditación intensa.

Así que en el año 527 d.C, Da Mo comenzó su viaje hasta su destino final, el templo de Shaolín en China.

Su historia y enseñanzas

A su llegada al país, se encontró con que su sobrino, el nuevo rey hindú, había avisado de su llegada, por lo que un gran número de personas le esperaba a cada tramo que daba. Allí, en vez de predicar se dedicaba a pasar horas y horas meditando haciendo que la gente se planteara diversas opiniones sobre él. Eso le resultó curioso al emperador Wu, por lo que decidió invitarlo a palacio para hablar con él.

Una vez juntos, el emperador le empezó a narrar todo lo que había hecho por el budismo en su país, invirtiendo parte de su fortuna en la construcción de templos y estatuas budistas. Y le preguntó cuál sería su recompensa por todos esos sacrificios. Da Mo le respondió que era su deber ayudar a sus gentes a través de Buda y que no esperara recompensa alguna, ya que esa era su obligación como buen emperador que quería ser. Lógicamente, estas palabras enfurecieron al emperador quien echó a Da Mo de su presencia permitiéndole, eso sí, seguir con su viaje.

Bodhidharma o Da Mo siguió su viaje hacia el norte hasta llegar a un lugar que llamaban el Pabellón de la flor de la lluvia en el que se encontró con que Shen Guang. Este era un monje budista, antiguo general de los ejércitos, que arrepentido de todas la muertes que tenía en su conciencia decidió dejarlo todo y convertirse al budismo para predicar sus enseñanzas.

Y así lo encontró Da Mo, predicando ante varias decenas de personas. Pero lejos de participar o interrumpir a Shen Guang, Da Mo se dedicó a asentir o negar con la cabeza cada una de las palabras que Shen Guang decía. Esto le molestó tanto que le tiró el collar de cuentas provocándole la rotura de dos dientes. En lugar de enfrentarse a él, Da Mo le sonrió y se marchó.

Sorprendido por su reacción, Shen Guang decidió seguir a ese monje para que le enseñara a ser un buen monje budista. Y así lo hizo. Primero llegaron al río Yangtsé, el cual Da Mo atravesó en una rama de junco, sólo sostenido por la fuerza de su Chi. Shen Guang quiso imitarlo, agarró varias ramas que tenía una anciana y procedió a cruzar el río con tal mala suerte que casi se ahoga. Ayudado por la anciana dueña de las ramas, salió del río y entendió que al faltarle el respeto a ella y a sí mismo, no había conseguido nada. Nada más hacerlo las ramas salieron flotando y con ellas pudo cruzar.

Da Mo, mientras tanto había llegado al templo de Shaolín y era recibido por los monjes deseosos de sus enseñanzas. Sin mediar palabra, Da Mo se internó en la montaña junto al templo y comenzó a meditar. Así estuvo nueve años, en los cuales Shen Guang fue su fiel guardaespaldas, quien se encargó de mantener vivo a Da Mo a la espera de que terminara su meditación y quisiera ser su maestro.

Pasados unos años más, Da Mo comenzó su enseñanza a través de varias pruebas que le abrieron los ojos al verdadero mensaje. Tiempo después se convirtió en el Abad del templo de Shaolín.

Durante el tiempo que Bodhidharma pasó en la montaña era normal verlo inamovible frente a una pared en la que se dice que quedó su sombra impresa. Para lo único que se movía era para realizar estiramientos que imitaban los movimientos y estrategias de defensa de los animales que observaba a su alrededor. Estos movimientos se conocerían después como Kung Fu Shaolín.

Tras varios años enfermo, Da Mo murió a muy tardía edad. En memoria suya, los monjes del templo llevaron la piedra frente a la que meditaba a una habitación del mismo para recordarlo e inspirarse con el ejemplo.

Zhang Guo Lao, uno de los 8 Inmortales

Zhang Guo Lao

Zhang Guo Lao es uno de los miembros de los conocidos como Ocho sabios o inmortales y a él en concreto se le denomina Maestro del Profundo Conocimiento. Sus símbolos son el tambor de bambú en cuyo interior lleva unos palillos que usa como castañuelas y el asno, fiel acompañante de Zhang Guo Lao, que podía doblarse a sí mismo cual papel y al que solía montar de espaldas.

En la época de la Dinastía Tang afirmaba tener más de ochocientos años y haber sido Primer Ministro del Emperador Yao, uno de los tres augustos y cinco emperadores. De él se dice que representa a los ancianos por su gran sabiduría y su carácter venerable y que tenía como afición elaborar un licor de hierbas con propiedades curativas.

Era taoísta y le gustaba cantar canciones filosóficas con letras profundas en las que recriminaba a los hombres su perdición a manos de la fama, los sentimientos, deseos y fortuna. Por ello, se dice que montaba al revés a su asno, para recordarle a la gente que realmente esos avances eran retrocesos.

Vivió como ermitaño en Zhongtiao Shan en la prefectura de Heng, por lo menos durante la Dinastía Tang y quizás por ello era el más excéntrico de los Ocho Inmortales. Se le vio en muchas ocasiones haciéndose invisible, bebiendo agua de pétalos de flores venenosas, cogiendo pájaros en pleno vuelo así como marchitar flores tan solo señalándolas.

Muchas son las leyendas entorno a su figura pero quizás las más conocidas sean las siguientes.

El emperador el emperador de la dinastía Tang tenía mucha curiosidad sobre el asunto de montar el burro al revés, asique invitó a Zhang Guo Lao al jardín imperial del Palacio. El viejo montó su burro hacia atrás a lo largo de la carretera hasta el jardín real sin esfuerzo, y como al emperador le hizo gracia le dio de beber vino al burro como recompensa. Tan pronto como el burro bebió el vino, se cayó y se convirtió en un burro de papel. Asombrado, el emperador le preguntó qué había ocurrido ¿cómo era posible tamaña transformación? Zhang Guo Lao le explicó que el burro era de papel y que gracias a su magia se convertía en real. Al darle de beber vino este le hizo regresar a su estado natural. El emperador se rio de la parábola que conllevaba: “La verdad permanecerá y lo falso no durará”

En otra ocasión, la Emperatriz Wu le pidió que abandonara su carácter ermitaño y trabajara para ella en la corte como ministro. Tal fue la negación del Inmortal que fingió su propia muerte llegando incluso a corromper su cuerpo de tal manera que empezó a pudrirse. Tiempo después, se volvió a ver al anciano paseando como si nada por su montaña.

El emperador Xuanzong también intentó darle un cargo como ministro, no obstante, Zhang Guo Lao volvió a fingir nuevamente su muerte. Enfermó, volvió a la montaña y fue enterrado. Tras abrir su tumba no encontraron resto alguno.

Realmente no se sabe cuál fue su final, si es que lo tuvo.

La Muerte en China

La cosa más importante en la vida es tener un buen funeral”.

La Muerte

Para la cultura china la muerte es parte importante y fundamental de sus rituales, costumbres y tradiciones. Al igual que muchos países de Asia, creen ciegamente en la inmortalidad del alma y, por ello, respetan y reverencian a sus ancianos.

Cuando un fallecimiento se produce se llevan a cabo varios ritos fúnebres que pueden llegar a durar semanas y en los que se rinde tributo al alma del fallecido. Para los chinos no es tema tabú aunque sólo se puede hablar de la muerte durante la noche, cuando el Yin o energía negativa se lleva las malas energías de los vivos.

No tienen miedo a la muerte ya que es algo natural, de hecho los taoístas piensan que el la vida y la muerte son como el día y la noche.

Ritos Fúnebres

Durante los ritos fúnebres, los familiares del fallecido no comen en abundancia ni realizan ningún tipo de celebración durante los siete días del luto. Suelen acabar en entierros o cremaciones y, si se ha producido el entierro, pasados siete años se sacan los huesos de la tumba para limpiarlos y devolverlos a su descanso.

Antiguamente, los familiares del fallecido llevaban, durante los primeros días de luto, vestidos de saco que luego se sustituían por vestidos blancos, durante 3 años.

La tumba debía de ser consultada al geomántico para que eligiera el lugar correcto para el descanso del fallecido en concreto. Los familiares iban en comitiva (sacerdotes, músicos, niños, familiares…) acompañados por faroles blancos que llevaban escrito el nombre, la edad y otros datos importantes del difunto. Se quemaba dinero, papel, cabellos, enseres de la casa, etc para que el difunto pudiera tener una vida semejante en el más allá.

En algunas ocasiones, a los fallecidos se les enterraba en la misma casa, debajo de la cámara nupcial para venerarlos como era debido. Pasado un tiempo, sus restos se trasladaban al cementerio público o familiar y se les colocaban tablillas con su alma (ling-pai) en el altar de la familia.

Altar

En ese altar se les veneraba con incienso, comida, velas… y tanto el día del nacimiento como el de defunción se realizaban cultos respetuosos en los que el cabeza de familia se inclinaba ante las tablillas besando el altar tres y hasta nueve veces. Luego se hacían peticiones para la familia.

Aunque muchas de estas tradiciones han quedado obsoletas, lo cierto es que la cultura china las tiene muy presentes ya que no hay nada más importante para ellos que sus antepasados.

Plaza de Tiananmén

Si hay una plaza famosa en el mundo esa es la Plaza de Tiananmén en Pekín, China.

Se trata de una de las plazas más grandes del mundo con 500 metros de este a oeste y 880 de norte a su ocupando un área de 440.000 metros cuadrados de extensión. Y situada en el centro político y geográfico de Pekín.

Construida en 1949 para coincidir con la creación de la República Popular China, pronto se convirtió en el símbolo de la misma.

Antiguamente, en la época de las Dinastía Ming y Dinastía Qing, ese mismo lugar, se destinaba a las celebraciones de las ceremonias públicas y a la proclamación de los nuevos emperadores. Desgraciadamente, muchas de sus antiguas construcciones se demolieron para dar pasa a los nuevos símbolos de la República.

Su diseño se basó en la Plaza Roja de Moscú y se hizo formando un gran cuadrado que seguía el eje de la conocida como Ciudad Prohibida.

Hoy en día está abierta a todo el mundo, eso sí con la entrada vigilada por controles policiales, pero anteriormente estaba prohibido su paso a la población china, sólo podían entrar aquellas personas autorizadas por el emperador.

En ella han tenido lugar grandes acontecimientos históricos como el Movimiento del Cuatro de Mayo, la Proclamación de la República, la Revolución Cultural o las protestas estudiantiles por las que la conocemos en el mundo entero.

¿Qué podemos ver en la Plaza de Tiananmen?

El Mausoleo de Mao.

Quizás uno de los monumentos más importantes de la Plaza.

Construido en 1976 para albergar los restos del creador de la República, Mao Zedong, fue inaugurado en el primer aniversario de la muerte de este.

El edificio está repartido en 2 pisos con una extensión de más de 28.000 metros cuadrados que albergan 3 salas importantes: el salón norte, el salón de visualización y salón sur. El primero de ellos que sirve para realizar homenajes y que está presidida por una estatua de Mao; el salón de visualización, en la que podemos contemplar la urna en la que se encuentran los restos embalsamados de Mao y el salón sur en el que podemos ver varios objetos relacionados con Mao.

La entrada al edificio está presidida por varias esculturas de diferente temática, siempre relacionados con la República, como son soldados, obreros, campesinos y estudiantes.

El horario para visitarlo es de martes a domingo, sólo desde las 8 hasta las 11 de la mañana.

La Torre de Zhengyangmen.

Construida en 1420 en la época de la Dinastía Ming, está situada en el norte de la Plaza. Acoge un pequeño museo con la historia de Beijing.

El Monumento a los Héroes del Pueblo.

Obelisco de piedra situado en el centro de la Plaza de Tiananmén tiene 38 metros de altura y se construyó en el año 1958. Contiene la inscripción Los héroes del pueblo son inmortales, escrita por el propio Mao y en su base cuenta con relieves de las guerras de la liberación de China.

La Puerta de Zhengyangmen.

Está limitando el sur de la Plaza por donde se extendía la antigua muralla. Se construyó también en la época de la Dinastía Ming. Da acceso a la Ciudad Prohibida y desde ella, Mao Zedong proclamó la República. Se la conoce como Puerta de la Paz Celestial.

Las Estelas.

Custodian la puerta anterior dos enormes leones con dos pares de estelas de mármol de diez toneladas cada una que están esculpidas con dragones que danzan entre las nubes. Según la leyenda, observaban al emperador y le instaban a no caer en la corrupción y la lujuria haciéndole ver las penalidades que pasaba su pueblo.

Las Tribunas Populares.

Fueron construidas para que el pueblo chino pudiera ver los espectáculos de la Plaza. Se suelen confundir con la Puerta por tener el mismo color.

El Gran Palacio del Pueblo.

Se podría decir que es como nuestro Congreso. Allí se reúne la Asamblea Popular Nacional.

Se construyó en 1959 como conmemoración de la instauración de la República y tiene 3 partes que ocupan un total de 171.800 metros cuadrados de área con una altura de 46,5 metros. En la parte sur encontramos una de salas de banquetes más grandes del mundo capaz de albergar la friolera de 5.000 personas. Allí se ofrecen los cócteles oficiales. La parte media del edificio está dedicada a un auditorio con capacidad para 10.000 personas. Y la parte sur es donde están las oficinas de la Asamblea Popular y las 34 salas de reuniones.

Los Puentes y el Río de aguas doradas.

Siete puentes conectan la Plaza con el resto de la ciudad. Todos frente a la Puerta de Tiananmen.

Estos puentes eran utilizados por rangos sociales. El central llamado Yulu, decorado con dragones, era para uso personal del emperador. Los puentes denominados Wanggong para los príncipes. Los puentes Pinji para los altos funcionarios y los puentes Gongsheng para el resto de la población.

Desde luego, si acudís de viaje a China y tenéis la posibilidad de visitar esta Plaza no la dejéis pasar de largo. La primera impresión os dejara sin habla.

Costumbres Chinas

Costumbres chinas

En otro post anterior os hablábamos del protocolo y ciertas costumbres chinas que los chinos tienen en diversos actos de su vida y que, por mucho que pase el tiempo, siguen vigentes por lo tradicionalistas que son.

Hoy, en este post, os vamos a seguir comentando ciertas tradiciones o costumbres chinas que a nosotros, los occidentales, no dejan de resultarnos curiosas.

Tradición del té

Todos sabemos la fama que tiene el té en China. Nosotros hemos dedicado un post entero a hablar sobre ello, y es que para los chinos es como para nosotros el café. Lo que empezó siendo un producto medicinal se ha convertido en un icono nacional y tiene un protocolo que debes seguir a rajatabla sino quieres ofenderles. El más utilizado es el té verde.

Los dragones

Tener una representación de un dragón en casa es imprescindible. Para ello es una de las figuras más importantes de su mitología, insignia de los emperadores antiguos y símbolo de buena suerte, poder y fuerza. Muchos son los chinos que se ponen a la labor de tener un hijo en el año chino porque creen que eso hará que su vástago sea mejor y tenga buena suerte.

Las bodas

De las bodas chinas os hemos hablado hace poco. Os recordamos que era, y es, muy normal utilizar los servicios de una casamentera para encontrar pareja, que se consulta a un adivino para que saber la compatibilidad de la pareja y que la aceptación de regalos por parte de la novia hace que se selle un compromiso serio muy difícil de anular.

Los funerales

Los chinos normalmente son cremados al morir. Más que una tradición se convirtió en un necesidad por la falta de espacio aunque el ritual de enterramiento se haya mantenido igual. A diferencia de occidente, en China el color del luto es el blanco, así que cuidado con no meter la pata.

Las vacaciones y sus fiestas

Los chinos están tan obsesionados con su trabajo que no tienen vacaciones como en occidente. Los únicos días libres que poseen son los de las fiestas nacionales. En concreto son las siguientes:

  • Año Nuevo occidental: 1 día de vacaciones.
  • Año Nuevo chino: 3 días de vacaciones (se suelen añadir 2 días más que se recuperan trabajando en fines de semana).
  • Festival Qingming (día de los muertos): 1 día de vacaciones.
  • Día del trabajador: 1 día de vacaciones.
  • Dragon Boat Festival: 1 día de vacaciones.
  • Festival de Medio Otoño: 1 día de vacaciones.
  • Fiesta Nacional china: 3 días de vacaciones.

El Año nuevo chino es la Fiesta de la Primavera, que suele caer en Febrero y suele variar de un año para otro. Un día antes se ofrecen ofrendas a los antepasados y a los dioses, se cena en familia y se suele regalar dinero en sobres rojos.

Típico es tirar petardos para ahuyentar los malos espíritus, beber y comer mucho y colgar pancartas rojas, símbolo de buenos augurios.

El día del Año lo típico es visitar a los parientes más ancianos.

La Fiesta de los barcos de Dragón conmemora el suicidio de un funcionario que fue sustituido y que lo hizo como protesta desesperada. Se celebra el día 5 del quinto mes lunar y es típico colocar flores en las puertas de las casas.

La Fiesta del Medio Otoño se celebra el día 15 del octavo mes según el calendario lunar y es muy típico como pasteles de luna.

Otras fiestas importantes son la Fiesta de los Farolillos que se celebra el día 15 del primer mes lunar y que pone fin a la primavera con la suelta de miles de farolillos rojos iluminados; la Fiesta de las mujeres en las que las casaderas se reúnen para hilvanar hilos de colores; la Fiesta de los Fantasmas en la que se realizan rituales para espantar a los malos espíritus; el Día de la Claridad Puro, muy similar nuestro Día de Todos los Santos, en el que se acude a los cementerios y se hacen volar cometas.

Los cumpleaños

Los cumpleaños no se celebran como en occidente. De hecho se comienzan a celebrar cuando el hijo ha cumplido la primera luna desde que nació y luego al año. Hasta los 30 no se vuelve a celebrar y luego se hará con 10 años. Es normal regalar huevos rojos y hacer una fiesta.

Regalos

En cuanto a regalos, es muy importante saber, que no se les debe de regalar relojes de pared ya que piensan que están relacionados con la muerte, por lo que es de muy mal gusto. Tampoco se pueden regalar figuras u objetos en forma de tortuga ya que es un insulto pues significa cornudo.

Jamás abráis los regalos delante de la persona que os lo ha hecho ya que es de muy mala educación. Al igual que cualquier regalo o tarjeta de visita que os den, debéis cogerla con las dos manos por cortesía con quien os lo ofrece.

En la comida

Si vais a comer con ellos es muy importante que sepáis que es de muy mala educación dejar los palillos pinchados en el arroz ya que eso sólo se hace en los funerales. No selecciones nunca la pieza de comida que vas a coger ni brindis ni bebas antes que el anfitrión y elige una mesa redonda para que todos os podáis ver la cara.

Conversaciones

No entres en conversaciones políticas ni demasiado íntimas pero interésate por su familia. No es costumbre besar a alguien cuando te lo presentan, lo educado es dar un apretón de manos o una inclinación de cabeza. Es muy típico acompañar a tu invitado al portal o a la boca del metro cuando se marcha de tu casa, lo contrario es de muy mala educación.

Los números

Los números tienes grandes significados para ellos. El 8 es símbolo de riqueza, prosperidad y éxito. Sin embargo el 4 es como nuestro 13 y son capaces de hacer edificios sin cuarta planta.

Los colores

Con los colores pasa lo mismo. El rojo es alegría y da buena suerte. El amarillo es el color de los emperadores e infunde respeto. El morado es el símbolo del taoísmo. El blanco se relaciona con la muerte. El verde es prosperidad y el dorado es el color de la riqueza.

La Salud

Están muy concienciados con la salud y es por ello, que nada más amanecer, se levantan a realizar sus ejercicios de Taichí o que salgan por las noches a bailar, que prefieran la medicina tradicional a la occidental y que se esté, continuamente, impartiendo discursos y realizando ejercicios de calentamiento en los puestos de trabajo.

Pero bueno, esto es como todo. Si un oriental escribiera curiosidades, tradiciones y costumbres de occidentales, seguro que sonaría bastante peor que alguna de las cosas que os hemos comentado.

Lo cierto es que, China, es un país con unas tradiciones y costumbres muy arraigadas que tratan con el mayor de los respetos y que deben, en muchas cosas, servirnos de ejemplo para nuestra vida diaria.

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