Las Grutas de Yungang

Las Grutas de Yungang

Se encuentran en Datong, en la provincia de Shanxi al norte de China y en el año 2001 fueron declaradas como Patrimonio Cultural de la UNESCO.

Fueron una de las colosales obras del budismo que se implantó en esa zona de China durante el reinado de la Dinastía Wei del norte. Al ser capital del imperio del norte, Datong se benefició del deseo de construir que tenía la nueva dinastía y las grutas de Yungang se convirtieron en su reto personal.

Historia

Se comenzaron a construir hacia el año 460 aunque se dejaron un poco de lado, primero por el cambio de capital y segundo por diversas revueltas que hubo en la zona. Se terminaron sobre el año 525.

Tuvieron 3 períodos de construcción. Un primer período en el que se construyeron las Cinco Grutas Tanyao con estilo sencillo y estatuas talladas a semejanza de los emperadores; el segundo período se caracterizó por la precisión y trabajo espléndido que realizaron los artesanos en su tallaje y el último período está marcado por el cambio total, ya que las estatuas son pequeñas y los personajes representados tienen talla delgada.

Las Grutas de Yungang cuentan con más de 51.000 estatuas y están, por así decirlo, divididas en 3 secciones cada una con un estilo dominante de la dinastía que reinara en el momento. En total la componen 53 grutas y 252 hornacinas. Fueron construidas y talladas por más de 40.000 artesanos, siendo el director de obra los primeros años, el monje Tanyao quien quería llevar a cabo los deseos de su maestro “Construyendo un templo entre el cielo y la tierra para evitar las luchas religiosas.

Restauración

En el año 1974 se tomó la decisión de proceder a restaurar las Grutas de Yungang para intentar que perduraran más tiempo en la historia. Durante 3 años se solucionaron problemas de humedad y se restauraron estatuas dañadas.

A día de hoy, cualquier visitante que se adentre en la magnitud de las Grutas de Yungang se sentirá embriagado por la majestuosidad de las mismas y por la sensación de paz que las inunda. Parece que el sentimiento budista se encuentra arraigado en sus piedras.

Desde luego, una visita muy recomendable a uno de los lugares construidos por el hombre más imponente de la historia.

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