Bodhidharma o Da Mo

Bodhidharma o Da Mo

Bodhidharma o Da Mo, como suele ser también conocido, era un monje de origen indio que decidió dedicar su vida a la meditación y a la enseñanza del budismo zen o chán en China, en concreto en el templo de Shaolín.

Biografía

Era un príncipe hindú, cuyo maestro fue el monje budista Prajnatara, quien parece ser que le encargó la tarea de propagar las enseñanzas budistas en China, cosa que emprendió a la muerte de este y tras haber pasado tres períodos de meditación intensa.

Así que en el año 527 d.C, Da Mo comenzó su viaje hasta su destino final, el templo de Shaolín en China.

Su historia y enseñanzas

A su llegada al país, se encontró con que su sobrino, el nuevo rey hindú, había avisado de su llegada, por lo que un gran número de personas le esperaba a cada tramo que daba. Allí, en vez de predicar se dedicaba a pasar horas y horas meditando haciendo que la gente se planteara diversas opiniones sobre él. Eso le resultó curioso al emperador Wu, por lo que decidió invitarlo a palacio para hablar con él.

Una vez juntos, el emperador le empezó a narrar todo lo que había hecho por el budismo en su país, invirtiendo parte de su fortuna en la construcción de templos y estatuas budistas. Y le preguntó cuál sería su recompensa por todos esos sacrificios. Da Mo le respondió que era su deber ayudar a sus gentes a través de Buda y que no esperara recompensa alguna, ya que esa era su obligación como buen emperador que quería ser. Lógicamente, estas palabras enfurecieron al emperador quien echó a Da Mo de su presencia permitiéndole, eso sí, seguir con su viaje.

Bodhidharma o Da Mo siguió su viaje hacia el norte hasta llegar a un lugar que llamaban el Pabellón de la flor de la lluvia en el que se encontró con que Shen Guang. Este era un monje budista, antiguo general de los ejércitos, que arrepentido de todas la muertes que tenía en su conciencia decidió dejarlo todo y convertirse al budismo para predicar sus enseñanzas.

Y así lo encontró Da Mo, predicando ante varias decenas de personas. Pero lejos de participar o interrumpir a Shen Guang, Da Mo se dedicó a asentir o negar con la cabeza cada una de las palabras que Shen Guang decía. Esto le molestó tanto que le tiró el collar de cuentas provocándole la rotura de dos dientes. En lugar de enfrentarse a él, Da Mo le sonrió y se marchó.

Sorprendido por su reacción, Shen Guang decidió seguir a ese monje para que le enseñara a ser un buen monje budista. Y así lo hizo. Primero llegaron al río Yangtsé, el cual Da Mo atravesó en una rama de junco, sólo sostenido por la fuerza de su Chi. Shen Guang quiso imitarlo, agarró varias ramas que tenía una anciana y procedió a cruzar el río con tal mala suerte que casi se ahoga. Ayudado por la anciana dueña de las ramas, salió del río y entendió que al faltarle el respeto a ella y a sí mismo, no había conseguido nada. Nada más hacerlo las ramas salieron flotando y con ellas pudo cruzar.

Da Mo, mientras tanto había llegado al templo de Shaolín y era recibido por los monjes deseosos de sus enseñanzas. Sin mediar palabra, Da Mo se internó en la montaña junto al templo y comenzó a meditar. Así estuvo nueve años, en los cuales Shen Guang fue su fiel guardaespaldas, quien se encargó de mantener vivo a Da Mo a la espera de que terminara su meditación y quisiera ser su maestro.

Pasados unos años más, Da Mo comenzó su enseñanza a través de varias pruebas que le abrieron los ojos al verdadero mensaje. Tiempo después se convirtió en el Abad del templo de Shaolín.

Durante el tiempo que Bodhidharma pasó en la montaña era normal verlo inamovible frente a una pared en la que se dice que quedó su sombra impresa. Para lo único que se movía era para realizar estiramientos que imitaban los movimientos y estrategias de defensa de los animales que observaba a su alrededor. Estos movimientos se conocerían después como Kung Fu Shaolín.

Tras varios años enfermo, Da Mo murió a muy tardía edad. En memoria suya, los monjes del templo llevaron la piedra frente a la que meditaba a una habitación del mismo para recordarlo e inspirarse con el ejemplo.

Zhang Guo Lao, uno de los 8 Inmortales

Zhang Guo Lao

Zhang Guo Lao es uno de los miembros de los conocidos como Ocho sabios o inmortales y a él en concreto se le denomina Maestro del Profundo Conocimiento. Sus símbolos son el tambor de bambú en cuyo interior lleva unos palillos que usa como castañuelas y el asno, fiel acompañante de Zhang Guo Lao, que podía doblarse a sí mismo cual papel y al que solía montar de espaldas.

En la época de la Dinastía Tang afirmaba tener más de ochocientos años y haber sido Primer Ministro del Emperador Yao, uno de los tres augustos y cinco emperadores. De él se dice que representa a los ancianos por su gran sabiduría y su carácter venerable y que tenía como afición elaborar un licor de hierbas con propiedades curativas.

Era taoísta y le gustaba cantar canciones filosóficas con letras profundas en las que recriminaba a los hombres su perdición a manos de la fama, los sentimientos, deseos y fortuna. Por ello, se dice que montaba al revés a su asno, para recordarle a la gente que realmente esos avances eran retrocesos.

Vivió como ermitaño en Zhongtiao Shan en la prefectura de Heng, por lo menos durante la Dinastía Tang y quizás por ello era el más excéntrico de los Ocho Inmortales. Se le vio en muchas ocasiones haciéndose invisible, bebiendo agua de pétalos de flores venenosas, cogiendo pájaros en pleno vuelo así como marchitar flores tan solo señalándolas.

Muchas son las leyendas entorno a su figura pero quizás las más conocidas sean las siguientes.

El emperador el emperador de la dinastía Tang tenía mucha curiosidad sobre el asunto de montar el burro al revés, asique invitó a Zhang Guo Lao al jardín imperial del Palacio. El viejo montó su burro hacia atrás a lo largo de la carretera hasta el jardín real sin esfuerzo, y como al emperador le hizo gracia le dio de beber vino al burro como recompensa. Tan pronto como el burro bebió el vino, se cayó y se convirtió en un burro de papel. Asombrado, el emperador le preguntó qué había ocurrido ¿cómo era posible tamaña transformación? Zhang Guo Lao le explicó que el burro era de papel y que gracias a su magia se convertía en real. Al darle de beber vino este le hizo regresar a su estado natural. El emperador se rio de la parábola que conllevaba: “La verdad permanecerá y lo falso no durará”

En otra ocasión, la Emperatriz Wu le pidió que abandonara su carácter ermitaño y trabajara para ella en la corte como ministro. Tal fue la negación del Inmortal que fingió su propia muerte llegando incluso a corromper su cuerpo de tal manera que empezó a pudrirse. Tiempo después, se volvió a ver al anciano paseando como si nada por su montaña.

El emperador Xuanzong también intentó darle un cargo como ministro, no obstante, Zhang Guo Lao volvió a fingir nuevamente su muerte. Enfermó, volvió a la montaña y fue enterrado. Tras abrir su tumba no encontraron resto alguno.

Realmente no se sabe cuál fue su final, si es que lo tuvo.