Jardín Yuyuan

Si quieres visitar uno de los jardines más bellos de China, no puedes perderte el Jardín Yuyuan.

Situación

Situado en Shanghái, cerca de la antigua muralla que la rodeaba, el Jardín Yuyuan lo diseñó un funcionario de la Dinastía Ming llamado Pan Yunduan que quiso hacer una recreación de los jardines que tantas veces había visto en los palacios de los emperadores. El motivo de esa recreación es que quería mostrarles a sus padres, que no podían viajar, la belleza de los mismos construyendo algo que fuera lo más parecido. El resultado fue mucho más extraordinario.

Su nombre significa “jardín de salud y tranquilidad” y a la muerte de su diseñador el proyecto quedó totalmente abandonado ya que la familia entró en bancarrota y no pudieron seguir con las obras. Se tuvo que esperar a 1760 para que un grupo de comerciantes viera su potencial y decidieran adquirirlo para darle la forma original que había ideado Pan Yunduan. Fue declarado Monumento Nacional en el año 1982 tras varias restauraciones.

El Jardín

Se trata de una lugar tranquilo que tiene una superficie de 2 hectáreas y está compuesto por diversos pabellones tradicionales chinos y magníficos estanques rodeados de exuberante vegetación. Dividido en secciones por muros con forma de dragón, el jardín Yuyuan tiene unos puntos de interés que no debes perderte en su visita como son la Gran rocalla de 14 metros de altura y que ofrece una de las mejores vistas del jardín; el Jardín interior, que está compuesto por rocas de diversas formas, torres, pabellones y estanques y la Piedra de Jade que contiene una piedra de jade de más de 3 metros de altura.


El muro quizás es una de las cosas que más nos llame la atención en nuestra visita. Conocido como el Muro de los Cinco Dragones, se construyó durante la Dinastía Qing y los dragones que lo forman fueron motivo de polémica por aquel entonces, ya que se construyeron con cinco garras, algo sólo reservado para el emperador. Por ello, el mismo emperador mandó cambiar quitar una de las garras. De ahí la curiosa forma de los mismos.

Mercado de Yuyuan

Integrado en el jardín, tenemos también la visita obligada del Mercado de Yuyuan. Un enorme bazar que se construyó en el Jardín para darle más vida y que está construido con edificios tradiciones chinos. Indispensable es recorrer Fangbang Road, una de las calles más importantes del mercado en la que podrá encontrar cantidad de productos artesanales chinos así como esculturas o cuadros.

Desde luego, un lugar único y mágico en el que perderse durante horas y dejarse llevar por los ecos de historias, culturas y tradiciones pasadas.

Ciudad vieja de Lijiang

La ciudad vieja de Lijiang es una de esas pequeñas ciudades que merece la pena explorar por la cantidad de belleza que te encuentras en cada esquina. Situada a orillas del Yangtsé está rodeada por un paisaje espectacular, razón por la cual, ha sido incluido en la lista de Patrimonio Mundial.

La Ciudad

La ciudad, cuyo significado es “Río bello”, está construida en las pendientes del monte Shizi, muy cerca de las gargantas del Salto del tigre y su historia despunta desde el siglo XII, en el que se convirtió en centro administrativo cuando era la dinastía Song del sur quien gobernaba la zona. Esto propició que la ciudad se ampliara y embelleciera constantemente, convirtiéndola así en una de las ciudades más bellas de la zona.

Al estar en la pendiente de una montaña, su construcción no tiene una estructura típica ni estuvo nunca fortificada sino que supo integrarse en el ambiente natural que la ha rodeado durante siglos adquiriendo una gran armonía arquitectónica. Además, mezcla distintos tipos arquitectónicos como el tibetano, el chino, el de la zona de Bai y los de las poblaciones locales, los Naxi.

Numerosos canales recorren la ciudad cruzados por sus 354 puentes que le dan el nombre de la “ciudad de los puentes”. Las construcciones son, normalmente, de dos pisos, de madera y ladrillos, con terrazas y con una decoración exterior muy vistosa, compuesta por puertas, ventanas, vigas, bóvedas y paredes talladas con representaciones de la vida cotidiana, la cultura de la zona, temas populares e incluso con animales y vegetales.

Los suelos de la ciudad están pavimentados con piedras de colores y sirven de camino hacia los numerosos albergues y tiendas que inundan la ciudad con sus gentes, sus olores y sus colores.

Cultura de la ciudad

Increíble es pararte a escuchar viejas canciones tradicionales de los Naxi mientras degustas los platos típicos de la zona, tales y como son los estofados, como por ejemplo, las patitas de cerdo guisadas con habichuelas o la tripa de cerdo con judías mungo, los polvos de garbanzos o el pastel de Lijiang.

También puedes aprender a escribir Dongba, una lengua aún utilizada y basada en jeroglíficos, elaborar cerveza o fabricar papel.

Además, más de 20 autobuses y muchos vuelos conectan la ciudad vieja de Lijiang con otras, por lo que la comunicación es bastante buena.

Las 5 dinastías y los 10 reinos

Breve período de la historia de China en la que la inestabilidad política era la tónica diaria. Duró desde el año 907 al 960 y las cinco dinastías que reinaron durante el período fueron la Dinastía Liang, la Dinastía Tang, la Dinastía Jin, la Dinastía Han y la Dinastía Zhou.

Asimismo, más de una docena de reinos nuevos, estados independientes, fueron creados: Wu, Wuyue, Min, Chu, Han meridional, Shu anterior, Shu posterior, Jingnan, Tang meridional, Han septentrional.

Durante este período muchos fueron los pueblos invasores que se asentaron en China tales como los kitanes o los shato que llegaron, incluso, a imponer su forma de gobierno, a exigir tributos y a establecer su cultura y costumbres por encima de las tradicionales chinas.

Dinastía Liang

Zhu Wen, poderoso militar chino, consolidó su poder gracias a la dinastía Tang, hizo matar al emperador Zhaozong y fundó la Dinastía Liang siendo él mismo emperador.

Dinastía Song

Sobre el año 960, el emperador Daizu creó la Dinastía Song e inició el proceso de unificación pasando de la edad antigua a la moderna y poniendo fin a una época de tradiciones y pensamientos que ya no eran prioritarios para el gobierno. La necesidad de cambio fue más fuerte.

Dinastía Tang

Muchos no reconocieron el nuevo poder y hubo varias revueltas. Como resultado, Li Cunxu se autoproclamó emperador y fundó la Dinastía Tang. Consiguió reunificar de nuevo una parte de China.

Dinastía Jin y Dinastía Han

Poco duró la calma. Hasta que Shi Jingtang se rebeló con el gobierno establecido y fundó una nueva dinastía, la Dinastía Jin, hasta que los kitán decidieron quitarles el poder y apareció Liu Zhiyuan, que proclamó la Dinastía Han creando el régimen Han. Esta fue la dinastía de más corta vida de las cinco, puesto que un golpe en el 951 llevó a la entronización del general Guo Wei y al comienzo de la dinastía Zhou.

Zhao Kuangyin y su sucesor Zhao Kaungyi serían los encargados de acabar con los malestares políticos derrotando a todos los enemigos y reunificando China, completamente, sobre el año 980.

Como hemos visto, fue una época convulsa de la historia de China que nos demuestra que el deseo de poder es capaz de cometer traiciones, asesinatos, genocidios y de acabar con una cultura, unas costumbres y unas tradiciones arraigadas durante siglos, simplemente, por el hecho de gobernar.

Dinastía Han

Si hay una dinastía en China que dejó una huella cultural fue la dinastía Han que precedió al conocido como período de los Tres Reinos y que duró varios siglos, desde el año 206 a.C hasta el 220 d.C.

Dinastía Han

Durante esta etapa, la filosofía adquirió gran importancia a través del confucionismo, se inventó el papel, se estableció la Ruta de la Seda, la población creció, el imperio se expandió, etc. En resumen, fue un época de mejoras en todos los ámbitos que no estuvo también exento de revueltas tanto internas como externas.

Coincidieron en el momento temporal con otra de las civilizaciones más importantes, los romanos. Y aunque no se relacionaron mucho directamente, sí que lo hicieron a través del comercio intercambiando oro y plata por productos como seda o especias.

Período Wen y Jing

El primer emperador de la dinastía Han fue Liu Bang, conocido también como Gao, que consiguió derrocar al anterior emperador Xiang Yu y con él a la dinastía Qing. Su objetivo, al igual que el de sus sucesores, por un tiempo al menos, fue que el pueblo chino viviera libre de guerras, con una estabilidad económica, social y cultural unificada y con una política de poca intervención en la sociedad civil. Este período de tranquilidad se ha denominado reino de Wen y Jing, por el nombre de los emperadores que lo llevaron a cabo.

Además, se produjo un cambio de religión, llevado a cabo por el emperador Wu en el que el taoísmo quedó relegado a un segundo plano y el confucionismo se convirtió en la religión oficial de China.

Desaparición

Desgraciadamente, como en todas las civilizaciones, las ansías y la acumulación de poder provocó enfrentamientos entre los campesinos y los terratenientes originándose rebeliones como la de los Turbantes Amarillos. Al final, el ejército tomó cartas en el asunto y acabó haciéndose con el poder hasta el final de la dinastía Han que se produjo cuando Dong Zhuo, comandante del ejército, puso de títere al emperador Xian Di y llevó desde la sombra el gobierno de China. Debido a ello, China quedó dividida territorial y políticamente durante más de 50 años.