La ruta de la seda

Ruta de la Seda

La Ruta de la Seda es una de las rutas comerciales más conocidas de la historia y la culpa de su nombre es del geógrafo alemán Ferdinand Freiherr Von Richthofen, que la llamó así porque era el producto que más se movía en ella. Aunque no fue lo único, ya que esa ruta sirvió para comerciar con telas, especias, piedras preciosas, marfiles, etc.

Comenzó a utilizarse en el siglo I a.C y se extendió por toda Asia. La ruta conectaba China con Mongolia, India, Persia, Arabia, Siria, Turquía, Europa y África recorriendo más de 5.000 kilómetros de territorio.

Como suele ocurrir con estas cosas, fue la curiosidad y la inquietud de una persona quien logró que esto se convirtiera en realidad. El Emperador Wu, perteneciente a la Dinastía Han, sintió curiosidad por las civilizaciones allende sus territorios y decidió conocerlas.

Con el tiempo y gracias a los avances en la navegación y a la domesticación de los animales, se pudieron trasladar grandes cantidades de productos a grandes distancias. Aunque, como era de esperar, no sólo los productos traspasaron fronteras. También lo hicieron la cultura, el idioma, las religiones… lo que supuso un gran cambio en la visión de los emperadores chinos.

Pero todo tiene un final y tras siglos de utilización para el intercambio de civilizaciones, la Ruta de la Seda quedó en el olvido como consecuencia del incremento en los comercios marítimos una vez que cayeron los mongoles.

Curiosamente, hoy en día se está pensando en volver a abrirla para abaratar costes de transporte y volver a abrir una ruta que desde junio de 2014 está considerada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Y como en Subastas Darley somos unos amantes de la historia, la cultura y el arte chino hemos creado una selección de artículos para que todos podáis tener un pedacito de historia en vuestro hogar. No dudéis en visitarnos.