DINASTÍA QING

Dinastía Qing

Hoy, en nuestro blog de Antigüedades, vamos a hacer un pequeño repaso a la Dinastía Qing y lo que significó en la historia de China.

Curiosamente, se trata de una dinastía formada por una minoría étnica llamada manchúes, que vivían en la zona noreste de China. Y fue la última dinastía imperial china; su vigencia estuvo comprendida entre los años 1644 a 1912, en la que se instauró la República de China.

Ampliaron fronteras, mejoraron sustancialmente la economía y la cultura, mejoraron el sistema político y dejaron un gran legado artístico.

Figura de marfil de la Dinastía Qing.

Figura de marfil de la Dinastía Qing.

Collar de lapislázuli de la Dinastía Qing.

Collar de lapislázuli de la Dinastía Qing.

La diversidad de cultivos, introduciendo la patata, el boniato y el maíz, mejoró la dieta de los habitantes permitiendo una mejor calidad de vida. Además, la política agrícola permitía el pago de muy bajos impuestos lo que ayudó a que la economía se saneara. También se intensificó la exportación de productos artesanales tales como la porcelana china o la seda. Un gran empuje económico que hizo que empezaran a despuntar nuevas familias ricas que se hicieron mecenas de la cultura.

Caja de plata con baño de oro de la Dinastía Qing.

Caja de plata con baño de oro de la Dinastía Qing.

Políticamente hablando, el imperio estaba considerado como una gran familia y como tal lo gestionaban. El emperador se convirtió en el padre del imperio considerándole el Hijo del Cielo y fijando su residencia en la Ciudad Prohibida de Pekín. Estaba asesorado por 8 virreyes, ministros y un Consejo de Estado, a la vez compuestos por funcionarios, llamados mandarines, que eran reclutados mediante exámenes rigurosos, entre los letrados.

Bajo su mandato se construyó el cementerio imperial, aún conservado, más grande del mundo. Unos 2.500 metros cuadrados de tumbas en las que están enterrados cinco emperadores y quince emperatrices. Es una mezcla entre la naturaleza y la elegancia de los palacios chinos. De hecho, fueron incluidas en la lista del patrimonio cultural de la Humanidad de la Unesco en el año 2000.

A partir de ahí, China entró en una nueva era.