Tesoros perdidos

Tesoros perdidos es la continuación del post anterior: Tesoros antiguos perdidos en la historia.

El Salón de Ámbar.

Considerada la Octava Maravilla del Mundo, el Salón de Ámbar desapareció en 1945 durante la Segunda Guerra Mundial y aún hoy no tenemos ninguna noticia de cuál puede ser su ubicación exacta.

Se trató de un regalo que le hizo a Pedro I el Grande, el rey de Prusia Fernando Guillermo I como presente para acercar sus relaciones diplomáticas en el año 1716.

Ha sido el orgullo de Rusia desde entonces.

El Salón original se encontraba cerca de San Petersburgo, concretamente en el Palacio de Catalina II en Tsárskoye Seló. Su nombre, salón de ámbar, se debe a que estaba prácticamente recubierta por ese material junto con cuatro mosaicos de Florencia y una cómoda realizada por ebanistas berlineses en 1711.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los soldados alemanes se hicieron con él trasladando, pieza por pieza, al castillo de Königsberg. Pero pasado un tiempo su rastro se perdió definitivamente.

Hoy en día y al considerarse un símbolo nacional, se ha terminado de construir una réplica exacta que fue inaugurada en 2003 con motivo de los festejos del tricentésimo aniversario de la ciudad de San Petersburgo. Pero de la original se ha perdido toda pista.

El Tesoro de Yamashita en Bacuit Bay.

Quizás este sea uno de los tesoros perdidos cuyo valor sea más incalculable.

Tomoyuki Yamashita era un general japonés que dedicó su vida a saquear los países limítrofes durante la Segunda Guerra Mundial durante más de 30 años. Tailandia, Malasia e India fueron algunas de sus víctimas.

Todo lo que saqueaba lo enviaba a Filipinas antes de llevarlo definitivamente a Japón con tan mala suerte que durante una de sus estancias allí, Japón decidió rendirse. Esto provocó que Yamashita tuviera que esconder todos los bienes saqueados donde pudo, dicen que lo repartió en 172 lugares diferentes. Después de aquello fue capturada y sentenciado a morir colgado.

El lugar elegido para esconder su tesoro fue la pequeña isla de Bacuit Bay, en Filipinas.

El valor de todo el tesoro es, como decíamos, incalculable, ya que se trata de antigüedades chinas, objetos tallados, lingotes de oro, piedras preciosas, plata, etc.

Desde 1940 en que Yamashita murió, sólo una persona ha conseguido descifrar su misterio. El Sr. Roxas encontró una pequeña parte del tesoro escondido en la década de los años 70 pero su alegría no duró mucho ya que el Presidente Marcos se lo confiscó.

Después de años de litigios consiguió que se le abonara la frívola cantidad de 22 mil millones de dólares algo con lo que la familia Roxas no está de acuerdo.

La Tumba de Alejandro Magno.

Y no por ser el último es el menos importante sino todo lo contrario. Si hay un tesoro con el que muchos sueñan con descubrir, ese es la tumba de Alejandro Magno.

Se trata de uno de los misterios históricos más estudiados, investigados y debatidos de todos los tiempos. Y es que quien consiga hacerse con el paradero de tamaño tesoro será tan inmortal como el mismo personaje de Alejandro Magno.

Se trata de uno de los personajes históricos más fascinantes y que más incógnitas ha suscitado.

Hijo de Filipo II de Macedonia y de Olimpia de Epiro, Alejandro Magno se convirtió, con tan sólo 33 años, en el mayor conquistador de todos los tiempos y en una pieza clave de la historia universal.

Tras su muerte, aún no esclarecida, ya que no se sabe si murió por una enfermedad o envenenado por alguno de sus hombres, llegó el mito y con él las discrepancias de sus, hasta el momento, amigos para repartir los territorios y qué hacer con el cuerpo de Alejandro. Se decía que quien poseyera el cuerpo de Alejandro sería su sucesor, lo que provocó unas guerras internas entre los generales que le acompañaron a lo largo de su vida.

En primer lugar, en vez de inmolar su cadáver, como era costumbre, se decidió momificarlo para su conservación y construirle el mejor sarcófago jamás realizado hasta la fecha.

Diodoro de Sicilia, historiador griego, nos ofrece una visión de lo que tuvo que ser el que debería haber sido el lugar de descanso eterno de Alejandro Magno.

Siempre según él, el cuerpo momificado de Alejandro se bañó en especias y se colocó en un féretro de oro que fue colocado en un carro con cuatro estatuas de Niké, la diosa griega de la victoria. También estaba adornado con representaciones de los triunfos de Alejandro en su corta vida, su famosa caballería, sus entregados soldados macedonios y persas, sus batallas, etc. Tirado por 64 mulas adornadas con coronas de oro y collares de gemas. Las ruedas del carro tenían forman de leones.

Algo realmente impresionante de ver y que se ha perdido en el devenir de la historia, si es que algún día existió.

Lo cierto es que el cuerpo de Alejandro Magno viajó más de lo que le hubiera gustado a él. En un primer momento sus restos reposaron en Babilonia, pero su ejército se negó a dejarlo allí y quisieron llevarlo a Macedonia, su tierra natal. En el viaje de vuelta, Ptolomeo, uno de sus generales y amigos, desviaron la comitiva hacia Menfis para depositar los restos de Alejandro en la tumba que debería de haber sido para el faraón Nectanebo II. Pasado un tiempo, el cuerpo fue trasladado a Alejandría, ciudad fundada por el propio Alejandro y ahora capital del reino egipcio. Allí tampoco reposaron en paz sus restos, ya que fue trasladado y cambiado de féretro a uno de cristal. Y allí es donde se pierde la pista.

Lo único que tenemos son documentos de emperadores y generales romanos que visitaron la tumba en alguna ocasión y los escritos de la época hablaban de que tanto su féretro como su cuerpo habían sido destruidos.

Lo cierto es que su pista se perdió a lo largo de los siglos y que su recuperación se hace muy complicada. Según Estrabón, la ciudad ptolemaica de Alejandría estaba bajo estratos de las épocas romanas, bizantinas y árabes y la ciudad había sido víctima de un maremoto que prácticamente hundió la zona donde podría haberse encontrado.

Tesoros antiguos perdidos en la historia

Muchos son los misterios y los tesoros antiguos perdidos en las historia  pero nosotros hemos escogidos estos porque nos parecen los más interesantes desde nuestro punto de vista. Debido a que son más extensos de lo normal los dividiremos en dos post.

Nuestra Señora de Atocha.

Muchos fueron los barcos que se perdieron en el camino entre América y Europa cargados de tesoros de todas clases. Pero uno es el que más ha perdurado en la memoria.

Nuestra Señora de Atocha fue un galeón de 112 pies de eslora y más de 500 toneladas que partió de América en el año 1622, dos años después de su construcción.

En el catastrófico viaje, el Atocha llevaba 265 personas a bordo y su cargamento estaba compuesto por 1038 lingotes de plata, más de 180.000 pesos en monedas de plata, 1200 libras de platería trabajada, 582 lingotes de cobre, 27 kilos de esmeraldas, 525 fardos de tabaco, 125 barras y discos de oro, 350 cofres de índigo y 20 cañones de bronce.

El día de su desaparición, sólo cinco personas sobrevivieron a la catástrofe, dos esclavos y 3 marineros que consiguieron aferrarse al tocón del palo de mesana.

Siglos más tarde, en el año 1985, la tripulación del Treasure Salvors encabezada por Mel Fisher consiguió encontrar una mínima parte del tesoro desaparecido. Pero para ello tuvieron que pasar más de 16 años de búsqueda y la muerte de varias personas, entre ellos su hijo y su nuera. Lo que hallaron fueron tres lingotes de plata, cinco cañones de bronce y un arrecife de barras de plata.

El Tesoro de Issyk-Kul de Genghis Khan.

Genghis Khan nació en una localidad cercana a Rusia en 1167, hijo de Yesugei jefe y dirigente mongol, se llegó a convertir en el líder del más poderoso imperio que abarcó Asia y parte de Europa.

Y tras su muerte necesitaba todo el respeto que se le demostró en vida por lo que decidió ser enterrado en un lugar en el que estuviera libre de saqueadores, fanáticos y seguidores. Por lo tanto, eligió un lugar de difícil acceso y totalmente secreto. Para que eso fuera posible, sus soldados acabaron con la vida de todos los participantes en la construcción del templo funerario, unas 800 personas. Tras la muerte de Genghis Khan, los soldados acabaron con sus vidas para viajar al más allá junto a su líder. Parece ser que el lugar elegido para el enterramiento se llamaba “Burjan Jaldún” aunque muchos son los que dicen que dicho lugar es el lago Issyk-Kul.

Este lago está lleno de leyendas que dicen que los Caballeros Templarios y algunos caballeros cristianos enterraron sus riquezas bajo sus aguas formando un camino de oro.

Tras más de 20 excavaciones a lo largo de los siglos, por parte de japoneses y estadounidenses, ninguna ha dado sus frutos aún.

La Tumba de Nefertiti.

Nacida bajo el nombre de Neferu Atón Nefertiti, fue Gran Esposa Real de Akenatón. Conocida, sobretodo, por su belleza, fue también una gran política y su reinado se distinguió por la proximidad familiar que tuvo con su esposo e hijas.

Tras varios años de reinado y sin que aún se haya podido esclarecer el por qué, Nefertiti desapareció de la historia. Ni en los escritos ni en los grabados volvió a mencionársele. El problema radica en que no se sabe a ciencia cierta si cambió de nombre a lo largo de su reinado o simplemente fue sustituida por otra esposa. Lo que sí se sabe es que no se han encontrado pruebas materiales de lo que le ocurrió. Y ni su cuerpo ni su tumba se han encontrado aún.

Continuará…

Sichuan

Sichuan

Sichuan es una de las provincias más conocidas de China bien sea por la fama de su pimienta o por la de sus Osos Pandas. Sea como fuere es una de las ciudades más antiguas y la cuarta más poblada con más de 85 millones de habitantes.

Situada al centro suroeste del país, tiene aproximadamente 500.000 kilómetros cuadrados de extensión y es una de las puertas de entrada hacia el Tíbet. Su nombre significa “las cuatro comarcas de ríos y gargantas” y es que sus paisajes son dignos de visitar, aunque sólo sea una vez en la vida.

Historia

Existieron asentamientos en la dinastía Shang alrededor del siglo XV a.C aunque Sichuan no se incorporó al imperio hasta que estuvo bajo el poder de la dinastía Qin. Gracias a esta última dinastía, Sichuan se benefició de los avances tecnológicos y de agricultura que esta llevó a cabo convirtiendo sus cosechas en la fuente principal, tanto de provisiones como de hombres, para que los Qin unificaran China.

Al estar situada en la cuenca del río Yangtsé y rodeada por el Himalaya, la cordillera de Qinling y las montañas de Yunnan, Sichuan se convirtió en una importante base militar y en refugio de gobernantes.

Interés turístico

Hoy en día, es famosa por su gastronomía. Lo más característico es el picante que le ofrece la pimienta de Sichuan denominada también Fagara. Y también por ser el santuario de los pandas gigantes. Un área de más de 9.000 kilómetros rodeado de reservas naturales y parques paisajísticos. Allí vive un 30 por ciento del total de pandas del mundo.

Además, tiene tres patrimonios naturales, entre ellos la montaña Emei, donde se encuentra el Buda Gigante de Leshan, cuarenta reservas naturales y once parques forestales.

Dinastía Ming

Seguimos hablando de dinastías chinas y hoy lo hacemos de la Dinastía Ming, la penúltima de las que hubo en China.

Dinastía Ming

Su gobierno duró casi 300 años, desde 1368 hasta 1644 y ha sido considerado como el de más estabilidad social.

Durante su mandato se comenzaron a construir la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida y el Gran Canal y su población, por aquel entonces, rondaba los 200 millones de personas. Su economía comenzó a expandirse gracias a los contactos comerciales con los holandeses, españoles, portugueses y con la Compañía Británica de las Indias Orientales. Y, gracias a ese comercio, China comenzó un repunte económico que no se había dado anteriormente y que se vio afectado pos desastres naturales y epidemias, lo que minó su economía y provocó que lo que se conoció como la Pequeña Edad del Hielo, en la que la agricultura sufrió todas las consecuencias, llegando incluso a quedarse grandemente minada.

Es en esos momentos, cuando apareció la figura de los eunucos, que llegaron a dirigir el país en más de una ocasión debido a las ineptitudes o a la excesiva juventud de algunos dirigentes de la Dinastía Ming. A pesar de todo, sí que fueron una figura destacable gracias al gran papel que tomaron en las exportaciones oceánicas y a su facilidad para la política interna.

Es en esos momentos, cuando apareció la figura de los eunucos, que llegaron a dirigir el país en más de una ocasión debido a las ineptitudes o a la excesiva juventud de algunos dirigentes de la Dinastía Ming. A pesar de todo, sí que fueron una figura destacable gracias al gran papel que tomaron en las exportaciones oceánicas y a su facilidad para la política interna.

Hubo muchos frentes que se beneficiaron de la situación del momento: la construcción naval estuvo muy boyante debido a los grandes viajes comerciales que se realizaban, la fabricación del papel y del bronce o la explotación de hierro fueron muy superiores a anteriores dinastías.

Las artes (literatura, poesía, música, teatro…), las porcelanas, las sedas, jades y marfiles o los cloissoné vivieron un nuevo florecimiento bajo la Dinastía Ming y es que en muchas ocasiones es necesario impulsar la cultura por encima de otras gestiones para que un país destaque sobre los demás.

Hoy

Gracias a ese arte hoy nosotros podemos disfrutar de auténticas maravillas que han resistido a lo largo de los siglos y que, muchos de ellos, en el mercado han cotizado a la alza.

Plato de cerámica.

Plato de cerámica.

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DINASTÍA QING

Dinastía Qing

Hoy, en nuestro blog de Antigüedades, vamos a hacer un pequeño repaso a la Dinastía Qing y lo que significó en la historia de China.

Curiosamente, se trata de una dinastía formada por una minoría étnica llamada manchúes, que vivían en la zona noreste de China. Y fue la última dinastía imperial china; su vigencia estuvo comprendida entre los años 1644 a 1912, en la que se instauró la República de China.

Ampliaron fronteras, mejoraron sustancialmente la economía y la cultura, mejoraron el sistema político y dejaron un gran legado artístico.

Figura de marfil de la Dinastía Qing.

Figura de marfil de la Dinastía Qing.

Collar de lapislázuli de la Dinastía Qing.

Collar de lapislázuli de la Dinastía Qing.

La diversidad de cultivos, introduciendo la patata, el boniato y el maíz, mejoró la dieta de los habitantes permitiendo una mejor calidad de vida. Además, la política agrícola permitía el pago de muy bajos impuestos lo que ayudó a que la economía se saneara. También se intensificó la exportación de productos artesanales tales como la porcelana china o la seda. Un gran empuje económico que hizo que empezaran a despuntar nuevas familias ricas que se hicieron mecenas de la cultura.

Caja de plata con baño de oro de la Dinastía Qing.

Caja de plata con baño de oro de la Dinastía Qing.

Políticamente hablando, el imperio estaba considerado como una gran familia y como tal lo gestionaban. El emperador se convirtió en el padre del imperio considerándole el Hijo del Cielo y fijando su residencia en la Ciudad Prohibida de Pekín. Estaba asesorado por 8 virreyes, ministros y un Consejo de Estado, a la vez compuestos por funcionarios, llamados mandarines, que eran reclutados mediante exámenes rigurosos, entre los letrados.

Bajo su mandato se construyó el cementerio imperial, aún conservado, más grande del mundo. Unos 2.500 metros cuadrados de tumbas en las que están enterrados cinco emperadores y quince emperatrices. Es una mezcla entre la naturaleza y la elegancia de los palacios chinos. De hecho, fueron incluidas en la lista del patrimonio cultural de la Humanidad de la Unesco en el año 2000.

A partir de ahí, China entró en una nueva era.